Ni siquiera los seres queridos llogran llenar el vacío inmenso dentro de nuestro pecho. Ni una madre, ni un padre, ni hermana, hermano, esposa o hijo pueden curar este dolor.
El ser humano es por naturaleza un ser solitario y egoísta. Solo piensa en sí mismo.
Pero hay algo; un invento que surgió de la mente del hombre. Para que alguien querido no se mate, el hombre inventó la culpa, la religión y el orgullo. Tres pilares fundamentalistas que prohíben la acción suicida.
Uno, instruido desde niño, está trabado mentalmente para ejecutar este deseo, esta alternativa, esta solución.
Seru Giran -
